Los Ángeles: arrestan a un sospechoso en una presunta red de fraude y robo de identidad de 17,4 millones de dólares

Esposas y documentos incautados en una operación contra el fraude en Los Ángeles

En Estados Unidos, un hombre fue arrestado en Los Ángeles dentro de un caso federal contra una red acusada de usar identidades robadas de propietarios mayores para obtener préstamos respaldados por sus viviendas.

Un amplio caso de presunto fraude inmobiliario sacude Los Ángeles. Según las autoridades federales de Estados Unidos, varias personas fueron arrestadas en una investigación sobre una red acusada de robar la identidad de propietarios de edad avanzada para utilizar sus inmuebles como garantía y así obtener préstamos privados por millones de dólares.

Entre los detenidos figura Armen Vardevaryan, de 55 años, también conocido como Gonch. Forma parte de los once acusados incluidos en una acusación federal de quince cargos. La fiscalía sostiene que el grupo obtuvo datos personales de víctimas mayores, consiguió title reports de sus viviendas y luego solicitó hard money loans a prestamistas privados afirmando falsamente que esos préstamos estaban garantizados por las propiedades de las víctimas.

Las autoridades indican que las viviendas afectadas estaban situadas en zonas como Santa Monica, Hollywood, Hollywood Hills, Westwood y Chinatown. Los investigadores afirman que la red intentó sacar 17,4 millones de dólares y que habría logrado obtener alrededor de 6 millones.

El expediente también incluye acusaciones sobre documentos financieros falsificados, papeles autenticados de manera fraudulenta y movimientos de dinero a través de varias empresas y cuentas intermedias. Los procesados afrontan cargos como fraude electrónico, robo de identidad agravado y blanqueo de capitales.

Si son declarados culpables, podrían enfrentarse a hasta 20 años de prisión federal por cada cargo relacionado con fraude o lavado de dinero, además de penas adicionales obligatorias en algunos cargos de robo de identidad agravado. El caso vuelve a mostrar hasta qué punto los propietarios mayores siguen siendo objetivos de redes organizadas que explotan datos robados y fraudes sobre bienes inmuebles.